
Los hogares españoles con una vivienda en propiedad han bajado de representar más del 80% al 70,6% desde 2011 a 2024. La mayor caída se concentra en el segmento de hogares con menor riqueza. Este hecho ha provocado además que los hogares que cuentan con patrimonio, entre el que se incluye sobre todo la vivienda habitual, continúan descendiendo desde hace 13 años. La Encuesta Financiera de las Familias (EFF), elaborada por el Banco de España y de carácter bienal, arroja que si en 2011 el 90% de los hogares poseía patrimonio o activos reales (vivienda principal, otras propiedades inmobiliarias, negocio propio, obras de arte, joyas o antigüedades), en 2024 -último año que abarca este trabajo- el porcentaje había bajado al 82,6%.
La caída de hogares con patrimonio mencionada se explica porque el peso de la vivienda principal en el mismo creció, por primera vez desde 2002, a partir de 2022. Ese año llegó a ser del 51,2% y en 2024 ya había llegado a ser del 54,2%.
Lo que sí ha crecido constantemente desde 2002 ha sido el valor mediano de los activos financieros de los hogares. En 2024, el valor mediano se situó en 17.600 euros. El mayor crecimiento se produjo en el segmento de hogares con mayor renta. Hay que tener en cuenta que la encuesta se ha realizado con el valor del euro de 2024 y el mismo se ha trasladado a todos los ejercicios.
Un aspecto que los responsables de la EFF han querido destacar es que, entre los activos financieros, decae el peso de las cuentas corrientes. Entre 2022 y 2024 pasó de representar el 35% de los mismos al 25%. Sin embargo, aumenta el porcentaje de cuentas remuneradas y de ahorro, así como el de las acciones no cotizadas (esto último entre las rentas más altas). Se atribuye a que los hogares cuentan ahora con mejor educación financiera y buscan sacar rentabilidad al dinero.